sábado, 27 de marzo de 2010

CORRESPONDENCIA CON CÍRCULO CIENTÍFICO DE ANÁLISIS SOCIAL “SOCIEDAD Y CIENCIA”


1.- CARTA DEL CÍRCULO CIENTÍFICO DE ANÁLISIS SOCIAL “SOCIEDAD Y CIENCIA” (12 de marzo del 2010)


Estimados compañeros del Bloque Marxista:

Nos es grato poder saludarlos y buscar estrechar lazos con su agrupación. Entendemos y comprendemos que es necesidad histórica que las minorías revolucionarias de la clase, a nivel nacional e internacional busquen un acercamiento fraterno, solidario y combativo, sirviendo a la revolución proletaria mundial. Vemos con mucho entusiasmo estos nuevos vientos que soplan dentro de nuestra clase, y que traen consigo el despertar de nuestros hermanos en todas partes del mundo. Los proletarios revolucionarios, están volviendo a la senda de la lucha. Las condiciones materiales nos han empujado, como clase, a asumir una posición materialista dialéctica de entender la realidad, y esto es fundamental para conseguir nuestro propósito en la historia: “destruir el orden existente y construir una nueva sociedad donde no exista clases sociales, ni explotación, como lo podemos apreciar en la actualidad.


Nosotros como ustedes asumimos el único modo correcto de de analizar la realidad existente, de manera científica, basándonos en las leyes sociales, estudiando la historia de nuestro movimiento, viendo los errores, aplicando nuestro método a la actualidad. Asumimos el materialismo dialéctico como agrupación.


Como les decimos, es una constante ahora que aparezcan grupos como el de ustedes, y como el nuestros, grupos revolucionarios, proletarios, resueltos, que están buscando una profundización en el estudio y generando debates, para el esclarecimiento de nuestros hermanos de clase. Todo esto lo saludamos, nos parece completamente motivador encontrar a grupos o personas que aspiren destruir el capital y sobre la base de ello construir una comunidad verdaderamente humana. Y esto atacando a toda forma de explotación, sea estatal o privada, nacional o extranjera, poniendo como principio la contradicción capital – trabajo.


También entendemos que es difícil contribuir a la toma de conciencia de la clase, asumimos que son minorías las que ahora pueden retomar el camino perdido desde la Revolución Rusa de 1917, pero las grandes masas proletarios no cuentan con las herramientas filosóficas adecuadas, desconocen la raíz de los problemas sociales, no entienden que genera la pobreza, la miseria y la destrucción del planeta. Y esto es debido a que el sistema en el que nos encontramos, tiene armas ideológicas y militares muy poderosas, impone su concepción idealista burguesa, ya que es la clase dominante, y con esto hace creer que es la democracia burguesa es la más perfecta, que ya no habrá otra mejor que ésta. Esta posición se ha impregnado hasta el tuétano, pero ello no indica que sea imposible hacer el cambio estructural, es nuestro deber como conocedores de las leyes que rigen la naturaleza, hacer conocer y dar la lucha contra este enemigo maligno y canceroso que lo único que propugna es matarnos en el más indigno sufrimiento, que rechoncha a costa de nuestra sudor. Estamos en contra de buscar una salida izquierdista o de liberación y completamente en contra de las reformas o pequeños cambios dentro de este sistema burgués.



No tenemos otra salida que enfrentar todo obstáculo que se nos presente, en la actualidad podemos encontrar grupos, organizaciones que han falsificado, desviado la verdadera lucha, han jugado con los intereses de la clase. Ninguna de estas agrupaciones va a la raíz del problema, ninguna plantea verdaderamente la destrucción del capital y la abolición del trabajo asalariado. Estos grupos oportunistas y electoreros, solo buscan ganar para su beneficio propio, seudo- revolucionarios traicionando y engañando a la clase. Por eso ahora es importante el estudio, el balance, la ampliación de debate, de círculos de estudio, la lucha real y contundente, las reivindicaciones en pos de la revolución. La historia nos demuestra todo los aciertos y desaciertos de la lucha, teniendo en cuenta todo ello debemos hacer un análisis profundo, minucioso sin perder el estribo del proceso histórico, para no caer en más equívoco. Claro la revolución no es la construcción de la noche a la mañana, es una lucha dura y amarga, sabemos que será la consecuencia de un alzamiento masivo del proletariado, guiados por su vanguardia, por su partido.


Decimos también que la revolución debe ser mundial, planteamos contribuir la formación de la Internacional. Entendemos que para que viva la revolución esta debe extenderse lo más rápido posible, para eso debemos estar preparados. Pero sabemos también que en cada país los revolucionarios, las minorías deben desarrollar lazos, que tengan como mira el servicio a la revolución y la clase fuera de siglas o nombres propios.

Pues compas les planteamos combativamente:

Intercambiar nuestras posturas y plantearnos debates para una posterior convergencia como parte de la vanguardia de la clase oprimida, puede ser que estemos equivocados en algún punto o lo interpretemos mal, es parte de la dialéctica, por eso es necesario esclarecernos tanto como nosotros y también ustedes, pues la mejor arma es el debate. Debemos ayudarnos como proletarios debido a que nuestro interés es edificar una nueva sociedad sin predilección alguna, una sociedad comunista.

Esperando que breguemos en esta lucha que la historia nos encomienda.

Sigamos adelante hermanos.

Sin más que expresarles nos despedimos de ustedes, un abrazo fraterno de clase a la distancia.


Círculo Científico de Análisis Social

“Sociedad y Ciencia”


2.- RESPUESTA DEL BLOQUE MARXISTA DE PROPAGANDA (27 de Marzo del 2010)

Compañeros del Círculo Científico de Análisis Social “Sociedad y Ciencia”:

Previa disculpa por la tardanza, ajena a nuestra voluntad, consideramos una necesaria respuesta en los siguientes términos:

Es cierto que somos “minorías”, caracterizados por rescatar la teoría revolucionaria, el materialismo histórico sepultado y ocultado muy astutamente por la burguesía, y en las mismas narices del proletariado, a través de la tergiversación sistemática por los intelectuales a sueldo y sus lacayos izquierdistas representantes de la pequeña burguesía.

Somos todavía aparentemente una pequeña facción entre los izquierdistas frente a los proletarios, pero lo que nos diferencia esencialmente de ellos es que ponemos por delante de cualquier práctica política el materialismo histórico como guía para la acción política verdaderamente proletaria, es decir revolucionaria. Somos aquellos que en cada momento pretendemos elevar la lucha reivindicativa a una lucha política revolucionaria. Si bien es cierto que el proletariado por si mismo hace una lucha de clase, esta no es más que una lucha reivindicativa, economicista, inmediata y de forma espontánea, no requiere de los comunistas para organizar esas luchas, y es evidente que en muchos casos inclusive los comunistas “entorpecían”; empero, se ha demostrado y es evidente, sin ser marxista, que estas reacciones no hacen más que reforzar la relación entre el trabajo asalariado y el capital, a través de la negociación de SALARIOS.

La clase trabajadora, solo podrá hacer una lucha verdaderamente revolucionaria bajo la dirección del partido comunista, bajo la encarnación política de la teoría revolucionaria, la ciencia social y la experiencia adquirida por la memoria histórica del proletariado. Encarnación en hombres, preparados, educados y templados en la lucha revolucionaria, con la suficiente claridad del quehacer político, en la Vanguardia Revolucionaria. Como podrán ver compañeros el Partido es una condición necesaria para que el proletariado esté en las condiciones subjetivas de poder derrocar a la burguesía de su posición social e instaurarse a través de su democracia en su gobierno y el de las demás clases, a fin de hacerlas de abolirlas.

Hemos escuchado en múltiples sesiones sobre el tema, afirmaciones muy frecuentes como por ejemplo “las condiciones objetivas están dadas, solo falta el partido” , lo cual es cierto y no a la vez; es cierto que cualquiera sea la lucha emprendida por la clase trabajadora, sin un partido que la dirija será una lucha reformista políticamente, y terminara en un pacto de todas las clases, en una Asamblea Constituyente para una nueva Constitución, claro sin cambiar condición alguna de la explotación, en la que saldrá ganando las burguesías nacionales, así se evidenció en Bolivia; pero también es cierto que las condiciones políticas, la correlación de fuerzas entre las clases y el contexto económico no posibilitarán una situación revolucionaria. La condición necesaria es el partido, pero la condición suficiente es la situación crítica del sistema capitalista, en la que los de arriba ya no puedan gobernar y los de abajo ya no puedan soportar.

De lo anterior podemos ver que en la condición suficiente poco podemos contribuir, puesto que dependen necesariamente de los ciclos de acumulación capitalista y sus momentos de crisis; de nada sirve estos por sí mismos, sino existiera un grupo de profesionales en la revolución proletaria, una vanguardia revolucionaria, un partido. Ella es capaz de ir con el proletariado y mantener viva su conciencia de clase en el transcurso de los ciclos de acumulación capitalista en el devenir de la historia. Como ve compañero cualquiera sea la condición en la que estemos, en alza de la tasa de ganancia a nivel social de los capitalistas o en descenso, crisis, es condición necesaria la formación del partido revolucionario, esta tarea no está sujeta a los vaivén del sistema capitalista, es una tarea actual, permanente e irrenunciable que solo algunos compañeros comprenden su necesidad.

La profesionalización de los militantes comunistas será posible a través de la educación, debates, propaganda y agitación desde fuera de la lucha de clases, de la relación dialéctica entre el trabajo y el capital, no deriva de esta, aunque se alimenta de ella; es decir, que solo es posible adquirir la teoría revolucionaria al margen de la lucha inmediata y reivindicativas de la clase proletaria. La capacidad de poder utilizar el materialismo histórico en la acción práctica revolucionaria está determinado por el conocimiento sustancial de la realidad en la que se pretende incidir, y eso no se aprenden en las calles, sino en la célula de estudio, círculo, haciendo uso del intelecto y el razonamiento, es decir a través de la abstracción, el materialismo histórico es una ciencia, y hay que tratarla como tal, estudiarla; hacerla de ella nuestra conciencia, guía para nuestra vida cotidiana o elevarla a una vida política revolucionaria, profesionalizarnos en la revolución. Tener la capacidad de pensar con nuestras cabezas y en perspectiva de nuestra tarea histórica como clase, no depender de los viejos políticos de izquierda o los intelectuales de la burguesía para entender los fenómenos de la lucha de clases en cualquier ámbito de la vida política social; pues solo con teoría revolucionaria puede haber un movimiento revolucionario, un acto magno como la revolución social solo puede ser sostenido por una conciencia de vanguardia, y no las fábulas del sentido común oficial o los harapos de la izquierda nacionalista simplona.

Si bien es cierto que nuevos vientos soplan a los trabajadores, esta no es más que aquella que soplaron en 1907, 1930, 1970 y otros pequeños torbellinos, que en cada momento eran nuevos pero no viene a ser más que el viejo topo que saca su cabeza de ves en cuando; no son los vientos los que harán revolucionarios a los trabajadores, esto a mas construirá la solidaridad de los trabajadores a nivel mundial para sus luchas reivindicativas que a la larga son reformistas (sin desmerecer la importancia y al necesidad de estas para las condiciones vitales de los trabajadores) mas no para hacer la revolución, nadie hará por los trabajadores, ni los vientos, ni las crisis, lo que los trabajadores no sepamos hacer por nosotros mismos, la tarea del movimiento obrero de objetivizar o hacer evidente la necesidad social de la revolución mundial, solo es posible con sus propias fuerzas, no dependen de las crisis, por esa misma razón solo aquellos que pueden mantener una conciencia de clase en el discontinuo movimiento político de la lucha de clases garantizarán tal tarea.

La crisis capitalista nos brinda nuevos espacios, para los que hay que adquirir nuevas formas tácticas de poder hacer efectiva nuestro fin, pero antes de poder exponer la conciencia comunista, antes de poder mostrarnos a banderas desplegadas, previamente debemos de ser, es decir tener aquello que vamos a alcanzar a la clase trabajadora, debemos de haberlo adquirido antes, contener en nosotros la posibilidad y la necesidad de la revolución mundial, he allí la importancia de la educación política teórica del materialismo histórico y la memoria histórica del proletariado, el ahí la importancia del debate para construir nuestra propia alternativa, la educación política es un proceso paciente y permanente de transformación en revolucionarios; NO PAREZCAMOS, no sea un discurso radical y de odio a la casta política vigente, ni nuestras banderas rojas, en la que nos envolvamos, la que indique nuestra fiereza, esas son solo apariencias, acciones que cualquiera oportunista pueda fingir y que lo hacen de mejor forma que muchos de nosotros; SEAMOS compañeros, nuestro contenido debe sobrepasar toda aquella mística, debemos encarnar la necesidad histórica mundial.

Hoy nuevamente la tarea de la formación del partido revolucionario esta vigente, muchos de nosotros estamos convencido de ello y las tareas a realizar, pero requerimos formas orgánicas básicas en torno podamos centralizar nuestros esfuerzos y coordinar una eficiente incursión en la clase obrera, el proceso de la construcción del partido no es natural o automática, sino es un proceso consciente, que requiere del esfuerzo inclusive el mas mínimo de los compañeros convencidos de ello, es por eso la necesidad de plantear alianzas propagandísticas, plataformas de debates, de crear condiciones materiales para desarrollar la alternativa política; estas son las tareas y las formas orgánicas que han de discutirse en el Tercer encuentro del Bloque Marxista, cuyo eje temático principal es: “LA TAREA DE LOS REVOLUCIONARIOS EN LOS MOMENTOS ACTUALES” a la que concurrirán organizaciones afines y comprometidas en lo expuesto anteriormente los días 1, 2 y 3 de Noviembre.

Habiendo coincidido su carta con el tercer Encuentro del Bloque Marxista, tengo el permiso y la responsabilidad de hacer extensiva la invitación a fin de que participen de este encuentro; puesto que la única condición – tengo entendido – es la de estar de acuerdo con los planteamientos principistas del Bloque Marxista, expuestas en su Blog o espacio virtual (que ya les llegó) y una posición (por escrita, si fuera posible) del eje temático central a discutir en el Evento.


Fraternalmente Camilo.



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